Cómo saber si el vidrio de tu casa es templado

Se comprueba en un minuto, sin herramientas. Y en tres sitios de la casa conviene saberlo antes de que alguien se lleve un susto.

Hay tres lugares donde el vidrio tiene que ser templado: la mampara de la ducha, cualquier puerta de vidrio, y la baranda de una escalera. En esos tres, un vidrio común no se raja: se parte en pedazos largos con filo.

Levántate y ve a mirar. Se comprueba rápido.

1. Busca el sello en la esquina

Es lo primero y lo más seguro. El vidrio templado sale de fábrica con una marca grabada al ácido en una esquina, del tamaño de una moneda pequeña. Trae el nombre del fabricante y casi siempre la palabra tempered o templado.

No se borra ni se despega, porque está grabada en el vidrio. Si la encuentras, ya está: es templado.

Si no la ves, revisa las cuatro esquinas y por los dos lados. A veces queda tapada por el herraje o mirando hacia la pared.

2. Mira el canto

El vidrio hay que dejarlo terminado antes de templarlo, porque después ya no se puede cortar ni perforar. Eso significa que todo templado tiene el canto pulido, liso al tacto y sin filo.

Si pasas el dedo por el borde (con cuidado) y lo sientes áspero o cortante, ese vidrio se cortó y se instaló sin templar.

Ojo con esto: un canto pulido no garantiza que sea templado, porque también se pulen vidrios comunes. Sirve para descartar, no para confirmar.

3. El truco de los lentes de sol

Éste es el que le gusta a la gente. Necesitas unos lentes de sol polarizados, de los que se usan para manejar o pescar.

Ponte los lentes, párate donde le dé luz de día al vidrio y míralo desde un ángulo, inclinando un poco la cabeza. Si es templado vas a ver unas manchas o líneas tenues, como sombras alargadas o manchas de leopardo repartidas por la superficie.

Eso son las tensiones que le quedan dentro al vidrio cuando lo templan, y sólo se ven con luz polarizada. Un vidrio común se ve limpio, sin ningún patrón.

¿Y si resulta que no es templado?

La primera pregunta que nos hacen es si se puede templar el vidrio que ya está puesto. No se puede. El templado se hace en horno, con la pieza ya cortada a su medida final, así que hay que fabricar el vidrio de nuevo.

Suena a mala noticia y a veces no lo es tanto. En una mampara de ducha estándar el vidrio es la mayor parte del costo, pero los herrajes y el perfil que ya tienes suelen servir, así que se cambia sólo el cristal.

Dónde revisar hoy

La ducha, por lo obvio. Las puertas de vidrio de un local, porque ahí pasa gente todo el día empujando. Y la baranda de escalera, que es donde un vidrio común es más peligroso porque la gente se apoya con todo el peso.

Si compruebas alguno y te queda duda, mándanos una foto del canto y de la esquina al %s. Con eso se ve.