El sol de la tarde te está subiendo la factura de la luz
La pared del oeste y el último nivel. Ahí se pierde la pelea contra el calor, y ninguna de las dos cosas se arregla poniendo un aire más grande.
Casi todo el mundo ataca el calor por el final: comprar un aire más grande y verlo trabajar sin parar. Sale más barato tapar por dónde entra.
Primero, encuentra tu pared mala
Sal a las cuatro de la tarde y toca las paredes exteriores de tu casa con la mano abierta. Una va a quemar.
Casi siempre es la que da al oeste, la que recibe el sol de frente las últimas tres horas del día. Esa pared, y la ventana que tenga, es donde se está perdiendo la pelea.
El sol de mediodía pega desde arriba y el techo lo bloquea. El de la tarde entra de lado, directo por el cristal, y calienta los muebles y el piso, que después sueltan ese calor toda la noche.
El vidrio claro deja pasar casi todo
Un vidrio claro deja pasar la mayor parte de la energía del sol. Por eso una habitación con ventana al oeste y cristal claro se pone insoportable a las cinco de la tarde aunque haya brisa.
El bronce absorbe parte de esa energía y baja la entrada de calor bastante. El reflectivo rebota una parte antes de que entre y es el que más corta.
Los dos tienen un efecto secundario que a la gente le gusta: de día no se ve desde afuera hacia adentro. Y uno que conviene saber de noche, con la luz encendida, funciona al revés y sí se ve.
El techo del último nivel es el otro frente
Si vives en el último nivel, la plancha de concreto se calienta todo el día y de noche te devuelve ese calor hacia abajo. Puedes tener la mejor ventana del mundo y seguir durmiendo mal.
Ahí la solución barata es el plafón. Entre la plancha y el panel queda una cámara de aire que funciona de aislante, y la diferencia se siente en la habitación.
Lo explicamos en detalle en la página de plafones.
El orden que recomendamos
Si vas a gastar por partes, empieza por lo que más devuelve por peso: el plafón del último nivel, después el vidrio de la pared del oeste, y de último las demás ventanas.
Cambiar todas las ventanas de la casa de golpe casi nunca hace falta. Las que dan al norte y al este no son tu problema.
Lo que esto no hace
Cambiar el vidrio baja el calor que entra, no lo elimina. Si la casa no tiene ventilación cruzada, o si el techo es de zinc sin nada debajo, el vidrio solo no te va a resolver.
Prefiero decirlo antes de vender: hay casos donde lo que hace falta es abrir una ventana en la pared opuesta para que corra el aire, y eso cuesta menos que cambiar cristales.
Si quieres, mándanos una foto de la fachada y de la habitación al %s y te decimos por dónde empezaríamos nosotros.